miércoles, 2 de diciembre de 2015

La pregunta por el sentido

No hay que subestimar las veces en que lanzarse a las cadenas es menos hiriente que el pensamiento libre; parecería que la pregunta por el sentido se mueve con mucha mayor comodidad en lo segundo y si no lo alcanza, jamás deja de perseguirlo; la pregunta por el sentido difícilmente surja en momentos de plenitud personal y/o felicidad; entonces la pregunta por el sentido, ¿es fructífera, o no lo es? En ello se define todo.

Libertad, Identidad y Categorías

De poder, sería excelente abandonar toda categorización identitaria, incluido el "yo"; así se me presenta hoy la libertad.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Revoltijo

¿De dónde nace esa necesidad imperiosa de estar solo, completamente solo? Siento un ahogo, unas ganas radicales de emigrar hacia el vacío, un impulso vital sin sentido determinado. Algo no está bien, algo no cierra, quejo de noche, duermo de día, nunca está el sentido, el para qué, el fin, el télos; hoy mi espejo es una vida predeterminada por la expectativa ajena, la succión de las ilusiones; todo es cumplir, poner "muy bien, felicitado", y luego enverdecer del espanto. A veces es necesario vomitar el revoltijo para renacer, y, quién sabe, renacer más tranquilo.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Concentración

Solo hace falta una mínima introspección para darse cuenta de que la tecnología -y su oferta infinita de contenidos- modificó bruscamente el uso de nuestras facultades. No me puedo concentrar, basta de esa extraña generación espontánea de pensamientos asociados a imágenes brillantes del ahora.

jueves, 26 de noviembre de 2015

Energías

La relación entre nuestro modo de describir el mundo, las acciones que realizamos y los efectos sentidos son de lo más fortuitas; y, por esa razón, utilizo una descripción que es tan falsa como útil se presenta: no vale la pena gastar energías en personas/eventos/situaciones/circunstancias/hechos que no podemos manejar, y que resultan fuertemente negativos para nuestro estado emocional. Si A tiene un pésimo carácter, si B no comprende lo que es obvio, si ocurrió la masacre C en D, si resulta que hubo un desastre natural E y ya no podremos F; ¿qué más podemos hacer que mirar lo positivo, lo bueno, lo que nos mejora? ¿para qué perder el tiempo en lo que no es? ¿...?

martes, 24 de noviembre de 2015

Vectores cruzados

A pesar de las intermitencias debo reconocer una constante: siempre me aqueja la duda del camino elegido en lo profesional, y -por extensión- en lo vital. Despertarme en la mañana y nada ocurre, anochecer con angustiosos pensamientos, días en que ocurre lo inverso, días en que me dedico a flotar. Un camino interesante puede no ser un camino emocionante, y un camino emocionante puede no ser un camino feliz, y un camino interesante puede no ser un camino feliz, y yo lo que quiero es el camino feliz, porque, como decía Aristóteles, a diferencia de otros fines vitales, a la felicidad la queremos por ella misma y nunca la queremos para otra cosa.
Siento que dejo mis huellas día a día en el camino que los otros me han barrido, al cual el viento de sus deseos sopla en popa, ese camino en el que el conflicto exterior es casi una creación fantástica; pero siento que en ese camino una parte de mí quedó resignada, y es esa parte que se impulsa a resistirse a ciertos modos: es la parte curiosa, activa, incómoda, deseosa de saber, aburrida de lo inútil, parca para lo inauténtico, la que me empuja a decir "puede que sea lo más tranquilo, pero esto jamás te quitará el sueño, jamás aprenderás esas ideas que te revuelven la idea de idea, que te . . ."
No solo de pan vive el hombre, y tampoco solo de curiosidades. No de algo solamente vive el hombre tampoco, debemos ser equilibrados, la felicidad está en lo nuevo, en lo diverso, y en conservar lo bueno.
Frases hechas, palabras obvias, mandatos repetidos, fracasos prácticos.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Literatura

"La buena literatura tiende puentes entre gentes distintas y, haciéndonos gozar, sufrir o sorprendernos, nos une por debajo de las lenguas, creencias, usos, costumbres y prejuicios que nos separan. Cuando la gran ballena blanca sepulta al capitán Ahab en el mar, se encoge el corazón de los lectores idénticamente en Tokio, Lima o Tombuctú. Cuando Emma Bovary se traga el arsénico, Anna Karenina se arroja al tren y Julián Sorel sube al patíbulo, y cuando, en El Sur, el urbano doctor Juan Dahlmann sale de aquella pulpería de la pampa a enfrentarse al cuchillo de un matón, o advertimos que todos los pobladores de Comala, el pueblo de Pedro Páramo, están muertos, el estremecimiento es semejante en el lector que adora a Buda, Confucio, Cristo, Alá o es un agnóstico, vista saco y corbata, chilaba, kimono o bombachas. La literatura crea una fraternidad dentro de la diversidad humana y eclipsa las fronteras que erigen entre
hombres y mujeres la ignorancia, las ideologías, las religiones, los idiomas y la estupidez."
Mario Vargas Llosa

viernes, 25 de septiembre de 2015

Dos consideraciones en un día

La exposición seguirá el orden de aparición cronológico.
La primera: el "recuerdo". Extraño y escurridizo concepto, y más aún: misteriosísima vivencia. Con su fuerza desea remitirnos a algo que ya no es pero que sigue siendo, remite a nosotros pero su vivencia de referencia  corresponde a un otro que fingimos propio. El recuerdo es un reinvento, es una obra de arte, quizás la más auténtica. Igual de curioso es el deseo de "revivencia" por lo que se cree perdido, y también lo es la falta de ese mismo deseo porque "eso lo hemos tenido siempre y jamás lo hemos perdido".
La segunda: la filosofía analítica. ¿Qué es la filosofía sin las tripas? las decisiones trascendentales de la vida no se componen de argumentos válidos, sino de un entramado de intuiciones veloces, una razón que busca seguir huellas gastadas, fuerzas fuera de calculadoras universitarias, mucha negación y pequeñas dosis de azar.   

lunes, 31 de agosto de 2015

Segar

Cierto filósofo que merece mi respeto solía decir que gustaba de filosofar a martillazos, ¡qué fuerza! ¡qué potencia estética!
No se equivocaba, encontrarse entre sus digresiones en una tarde de sincera soledad produce los más auténticos cuestionamientos respecto de la pregunta humana más importante: ¿cómo debo vivir?
Sin embargo, al escoger el martillo, la respuesta -que nunca será definitiva- se ubica más cerca de ser horizonte que útil a-la-mano. El martillo rompe, inutiliza todo aquello que lo desafía, aplasta todo resquicio de resistencia y hace de su negación la mismísima nada. El martillo es por definición lo estanco, lo quieto, lo inmutable. Solo es deseable al momento de derrumbar grandes y poderosos engaños, pero ello ocurre en un número muy limitado de universos. En las más de las veces haríamos mejor en tomar de lo profundo aquella herramienta de las distinciones, del reordenamiento sin destrucción, de la limpieza, aquella que descubre, desvela, trae a la luz lo escondido. En las más de las veces haríamos bien en tomar la hoz y segar, volver a cubrir, segar, recalcular, cubrir, segar, caminar felizmente con el nuevo orden y luego volver a segar, cubrir, recalcular y segar, porque, si de algo tenemos certeza, es de que los vientos jamás se detienen.

Vivir

La vida es una experiencia única y seguramente la única experiencia; la exigencia ética es vivirla, con todo lo que ello significa. Las horas no vuelan, los días no corren, lo que se pudre es el sentido; atreverse a sobrepasar la expectativa superficial, hundirse en lo profundo y desconocido del deseo y la pasión, disfrutar de los fuegos artificiales solo cuando se interponen en tu camino y jamás dejarse estafar con su brillo infructuoso. Las entrañas piden más, la vida pide más, no te defraudes.

Bellas palabras

y en el fluir de la serie de consonantes y vocales que vibran, se esconden, se mezclan, chocan y se apagan, mi sentir evoca esa pasión desenfrenada por jamás dejar de prestar oído a las bellas palabras y volar como el pájaro que busca su nido en el cielo.

domingo, 9 de agosto de 2015

Convicción

El festejo, aprobación, consentimiento respecto de lo que hacés, más vale que prenda en tu juego interno una señal de alerta, de duda, de curiosidad. Disfrutamos demasiado del elogio, pero el elogio por sí, si no está respaldado por convicción interna, es un simple anestésico que más tarde o más temprano te devuelve a la inevitable pregunta por el sentido, y quizás con más dolor.

sábado, 25 de julio de 2015

Los demás

Las idas y venidas de las relaciones interpersonales tienen el efecto más poderoso sobre nuestro estado de ánimo, y nunca deben menospreciarse, aunque muchas veces decepcionen; la torre de marfil es siempre la peor opción; la felicidad siempre se realiza colectivamente.

lunes, 20 de julio de 2015

Optimismo

Las mejores decisiones de la vida son aquellas que se toman en nuestros momentos más optimistas.

domingo, 5 de julio de 2015

Conocer

Como no podemos saberlo todo, no podemos saber nada. Ese resto, eso que falta, ¿quién dice que no contradice todo lo "aprendido"?
Es cierto, ello también, ¿Y entonces? quizás un día superemos el error histórico, ese día azaroso, esas circunstancias intencionadas pero potenciadas que dieron luz a tantas categorías que tan poco dicen, que tan poco sirven: saber, conocer, errar, aprender.
Hasta ese momento me conformaré con Wittgenstein, seguiremos esas palabras en su juego.

Blogómito

En estos momentos me está cerrando la idea de "blogómito" o "blómito". Un lugar solo para cerrar los ojos, contraer y despedir. Asqueroso pero auténtico; embrollado pero con sentido; solitario pero muy común; único pero con infinitas repeticiones que desconozco; vomitado y sin mucamas.

Juzgar

No hay mejor manera de entender al otro que actuar como él. Escucharlo es útil, pero jamás suficiente. Al meramente pensar en las palabras enunciadas por nuestro interlocutor, confundimos traicioneramente su experiencia con la nuestra, y lo juzgamos por algo que no es.
Suele decirse que juzgar es fácil. Incorrecto: juzgar mal es fácil. Juzgar bien es muy difícil. Juzgar bien implica un "trabajo de campo", implica vivir una vida que no es la nuestra, para luego volver -algo que, por supuesto, nunca ocurre del todo- y luego sí dar legítimamente una opinión...
o quizás no, quizás nunca estemos legitimados a juzgar.

Impulsos: movimiento y reposo

Dos impulsos creo poder capturar con esa red inmaterial que es la concepción: por un lado, el deseo de lo nuevo, de la experiencia, del desafío; por el otro: un poderoso concentrado de miedos cuya fuerza gravitatoria se potencia al discurrir sobre ellos y que planea sostenernos en el quieto tedio de lo previsible.

Distinciones

Las distinciones se vuelven cada vez más difusas bajo la mirada profunda. Trabajo-descanso, juego-seriedad, teoría-práctica, yo-otros, materia-ideas, social-natural: casi siempre no hacen más que confirmar los propios prejuicios.

jueves, 2 de julio de 2015

Ciudad y libertad

Y al leer sobre gauchos, montoneras, el infinito desierto pampeano y aquellas multitudes anónimas que cruzaban hasta no hace mucho estos barros al pelo de un corcel cualquiera por solo volver a perderse en el horizonte, la sensación de estar atrapado en una mega-metrópoli, de correr al subte solo para ahorrar unos cuantos minutos que jamás sabremos para qué utilizaremos, no puede producir sino la claustrofobia abrumadora del minero en su primerísima incursión a la oscuridad.
No somos capaces de definir a la libertad. Es nuestra imaginación, con su doble naturaleza de aliada y traicionera, la que nos permite concebirla y al mismo tiempo la oculta: jamás un concepto será sus imágenes. Es cierto, no la definiremos nunca y jamás la conoceremos, pero ¿quién es capaz de no auto-engañarse por un rato y sentir ese indescriptible placer soñado al ver a esos primos lejanos montarse al lomo y, con un golpe de tobillo sin estribos, galopar por el llano desconociendo todo límite?



miércoles, 17 de junio de 2015

Elecciones

Si la matemática y la escasez se impusieran, y yo debiera elegir una entre dos vías: ser un gran experto en una disciplina o ser un buen entendedor de lo diverso, elegería sin dudas lo segundo.

martes, 16 de junio de 2015

Desahogo inconcluso

Cuando se trata de lo humano cualquier evento puede producir efectos emocionales imprevisibles. La fuerza de los recuerdos, de la experiencia, de los relatos ajenos, hacen que un simple hecho real, juzgado semejante a los antedecentes (de las consecuencias que a todos nos gustaría evitar y de las cuales los "mitos" pretenden advertirnos), nos genere como mínimo una duda.
En esta cuestión pueden distinguirse dos vías. En primer lugar, se trata de "mitos" y por lo tanto, no de realidades. ¿Pero no pueden ser estos "mitos", externos e internos, -pese a que jamás serán verdades de la ciencia- buenos guías? Puede ser, pero para lo interno el recuerdo es siempre impreso según la conceptualización de aquél momento y es traído al presente bajo la conceptualización presente. De modo que parecería haber suficientes motivos para dudar de si las cosas fueron tal como se recuerdan y si la preocupación bajo la cual el recuerdo fue impreso es la misma que le toca a uno hoy. Respecto de lo externo, ello se forma por las necesidades de los demás, que pueden o no ser las necesidades propias: muchas de las preocupaciones ajenas no me preocupan a mí y viceversa.
En segundo lugar, la semejanza stricto sensu es solo un juicio de nuestra imaginación, y quizás se esté errando en el juicio. Cada situación, cada conjunto de realidades dadas en un espacio tiempo es absoluta e infinitamente diferente de otra. De modo que, aunque la conclusión sea verdadera finalmente, el juicio de semejanza parece no tener demasiada relevancia.
Pero en estos momentos me pregunto: ¿sirve para algo toda esta teorización? ¿no será otra cosa lo importante? ¿las palabras de la conciencia no serán más que engaños destinados a ocultar el verdadero temor? ¿y cuál es ese verdadero temor?
No estoy seguro del temor, pero sé que hay uno porque si no, no habría malestar. Dados los hechos, no hay nada que en sí debería molestarme, ¿entonces qué?
También las palabras que surgen como reproches posibles, para un objetivo difícil de dilucidar, se muestran simplemente patéticas cuando las analizo desde una perspectiva objetiva. No es ese reproche posible, decible, lo que me está molestando.
Quizás allí esté la clave: lo que me molesta es indecible. Me molesta algo que desearía que no me moleste y por eso desearía no decirlo. Me molesta que me moleste... Me molesta que pese a un gran esfuerzo sea tan difícil descubrir qué me molesta.     

viernes, 12 de junio de 2015

Pasado y nostalgia

Hay un sentimiento tan particularmente inútil como frecuente, asociado al recuerdo de lo pasado: la nostalgia. Ella nos hace despreciar y desperdiciar nuestra condición presente y por ello debe ser enérgicamente condenada: ¿dónde está ese ansiado mundo vivido que el nostálgico añora? no está aquí y, hablando con propiedad, no existe ni NUNCA EXISTIÓ: el pasado no es más que un sueño presente. Ponerse de pie, mirar al horizonte y caminar con nuestra mejor disposición, de eso se trata vivir.

sábado, 6 de junio de 2015

El error frecuente

Surge una idea, o quizás una "teoría", la ponemos a prueba y... ¡funciona!, ¡el resultado que esperábamos!
Las hormonas permean nuestro cerebro de placer, ¡hemos descubierto una verdad eterna! ¡hemos de contárselo a todos!
No. Desde la posición de un planeta hasta el nuevo gusto de Juanita por el Póker, desde la subida en la cotización de las acciones de La Nueva Lmtd. en Wall Street hasta el golazo de Guga faltando 5' para el final —¡te dije que era tu día, papá!—.
Cuántos menos errores si cada uno de nosotros desaprendiera a generalizar, o mejor: a generalizar con conciencia de falibilidad, a genefabilizar.  

martes, 12 de mayo de 2015

Aprender

¿Hay algo más bello que aprender? Aprender enseña mucho más que lo que inmediatamente vemos. Aprender enseña a torsionarnos, a sorprendernos, a amigarnos con la apertura. Aprender nos obliga a declarar la quietud como inaceptable y a tratar las certezas como lo que son: conclusiones provisorias. Pero más vital aún, aprender nos enseña a ser humildes, tolerantes y respetuosos con el otro, porque aprender enseña que quizás no hemos aprendido nada, nunca.

lunes, 27 de abril de 2015

Deseos y preguntas

Temo repetirme, pero más temo callar, porque la expresión, en un sentido que todavía no logro entender, es consuelo. Me pregunto: ¿cómo es posible que el deseo tome formas, imágenes, direcciones tan, pero tan diversas ante las más mínimas vivencias?, ¿de dónde surge este misterioso impulso de quererlo todo?, ¿por qué deseo, a su vez, un deseo uniforme en el tiempo?

domingo, 19 de abril de 2015

viernes, 10 de abril de 2015

Lo diferente

La guía ética fundamental hoy es no hacer caso a ese deseo tranquilizador que pide siempre eliminar lo diferente para poder dormir tranquilo. No hablo de una utopía, este principio se autoinforma y así se constituye tanto en absoluto como en máxima general pasible de ser permeada por lo diferente. Ahora bien, hay diferentes que son muy parecidos entre sí. Es el buen juicio, la habilidad pragmática, la sabiduría, lo que no se enseña, etc. aquello en lo que debemos depositar nuestra confianza para ocuparnos y enriquecernos de lo verdaderamente diferente.

lunes, 30 de marzo de 2015

Ficciones

Nosotros elegimos la soberanía popular y la absolutez de los derechos humanos, pero dígame, Sr. del futuro, ¿qué ficciones gustan donde usted?

miércoles, 25 de marzo de 2015

Sísifos

En esos días en que tus neuronas pudieron, recién, tomar aire luego de 12hs de nado vertical, solo quedan energías para pensar por dónde escapar al próximo sumergimiento; pero es allí, cuando no avanzamos en la solución, que el tiempo nos inyecta esas pequeñas dosis de aburrimiento que, combinadas con la falta de nuevas perspectivas, resultan fatales y nos convierten el peor de los Sísifos, ese que decide por sí abrazar el próximo ancla.

viernes, 20 de marzo de 2015

Leer

Poco o nada en mí se mantuvo invariable al ruido circular de las agujas, con excepción de la firme convicción de que la lectura es ese arte indispensable para lograr la excelencia en toda actividad humana. Ella nos pone en contacto con lo-otro-vital, nos exige crear ese lugar mágico en el que muchas vidas convergen en una sin que ésta varíe su extensión; y por todo ello, sin embargo, no hace más que engañarnos vilmente acerca de nuestra finitud.

jueves, 19 de marzo de 2015

Laberintos

A veces me invade esa sensación de que no importa cuánto encontremos, seguiremos queriendo buscar. Harto del juego vicioso -quizás en una crisis de sentido- me repliego a la quietud. Pero en la quietud rápidamente florece el tedio, ¿y quién no quiere escapar en nuestra cultura del tedio? Entonces corro, cambio de paisajes, y corro aquí, y corro allá, y es entonces cuando me invade esa sensación de que...

domingo, 15 de marzo de 2015

Libertad II

Las fuerzas están en todas partes, van en todas direcciones; algunas nos conducen sin ser conscientes, otras son meras instancias de un plan meticulosamente meditado; en ocasiones abrimos nuestras alas -sea por pereza, sea por gusto- y nos confundimos con ellas como lo hace un instrumento más en una melodía armoniosa; en otras, brota esa semilla guardada en lo más íntimo y el pensamiento discurre sobre la posibilidad de tomar otros vientos. En esto último y en nada más reside nuestra libertad.

domingo, 15 de febrero de 2015

Disposiciones

En el fondo del campo práctico de su acción, las personas se dividen en dos clases. Aquellos en los que subyace la convicción de que su libertad determina su ser-en-el-mundo y aquellos que se piensan como frágiles títeres de lo externo llámese destino, azar, coerción social, etc—. Los primeros tienen una sana tendencia a la actividad, al cambio, al optimismo; los segundos, una disposición a la quietud, a la queja, a la envidia.
Acá no se trata cómo las cosas en verdad son. Se trata de qué creencias nos permiten una mejor relación con el entorno y, por ende, con nosotros mismos. Nadie pertenece toda su vida a una clase u a otra y, quizás, el equilibrio sea
 el mejor de los mundos posibles; pero si de pertenecer solo a alguna se trata: yo elijo.

jueves, 12 de febrero de 2015

Lo que nos excede

¿Qué hacer con lo que nos excede? probablemente sea una pregunta fundamental que, con mayor o menor profundidad, todos ensayamos responder. Nace desde lo más íntimo impulsado por los estímulos más diversos, pero su respuesta busca satisfacer todas sus posibles manifestaciones. La respuesta está en la empatía, no en el encuentro de la verdad definitiva; somos seres gregarios, decía Aristóteles atinadamente, y por ello, aunque no alcancemos dar con un teorema, al menos conseguimos calmar nuestro ánimo gracias a la comunicación; es decir, en el encuentro, en el abrazo de sentimientos compartidos respecto de lo que nos aqueja. 
Hoy, pero al fin y al cabo siempre ocurre, me encontré, indignado, con la noticia de que una personalidad política persiste en actuar de la misma forma que lo viene haciendo desde que se le conoce. No ha traído buenos resultados y, probablemente, ella sepa que no los traerá para quienes tiene la obligación de servir; sin embargo, continúa, y continúa. Es que el futuro sin poder, luego de haber exhalado niveles de suciedad que desbordan lo ocultable, se presenta para ella carente de sentido, en una situación en la que su centro se constituirá en ensayar infinitas defensas a infinitos reproches y seguramente, a fin de cuentas, tenga que pagar por sus conscientes y consentidos errores. En este contexto, en su pusilanimidad, ella continúa por la senda que, aunque con una pequeñísima probabilidad, la pueda llegar a salvar de todo. 
Ello genera bronca, malestar, amargura y es una situación que nos excede. A compartir, pues.

viernes, 16 de enero de 2015

Buena persona

Si hay algo como "ser buena persona", yo lo predicaría de aquel que tiene empatía por lo neutral.

Escritor

Él despierta mediante las palabras aquello que sentimos en múltiples ocasiones de la vida, pero que seríamos incapaces de expresar. Él sopla delicadamente esa neblina confusa y desvela experiencias vitales que no seríamos capaces de explorar. Él crea mundos mediante signos, crea tantos mundos como personas, crea tantas personas como lectores atentos. Él es un buen escritor.

miércoles, 14 de enero de 2015

Brillo y sordera

Estamos quedándonos todos sordos, y no precisamente por escuchar fuerte con el iPhone. Estamos quedándonos sordos porque pensar es cada vez más difícil, porque en esta ciudades todo brilla, todo se mueve, todo es extático. Escuchar y comprender demanda tiempo y esfuerzo, no es una gratificación instantánea, y por eso, parece hoy una actividad condenada.

Mundo

El tiempo nos lleva puestos. Todo envejece, pese a que veamos "naceres". Poco importa el status ontológico del tiempo, el sentido del tiempo nos hunde sus raíces en todo lo que percibimos y reflexionamos. En todo encontramos la huella del tiempo. Hay tiempo porque hay cambio y viceversa. ¿Qué pasa cuando el tiempo y el cambio se apoderan con fuerza de lo externo, pero dejan nuestros pensamientos en formol? Sencillo:  buscamos la mímesis sin peros.
También podría suceder lo contrario, debo reconocer; es decir que el tiempo podría operar con mayor fuerza en nosotros que en nuestro entorno. En este caso, no debería fantasearse con rogar al tiempo que acomode lo exterior desfasado. Esperar ello solo conduciría a la frustración. Si se quiere lograr el acomodo es necesario que nuestro pensamiento mueva nuestra extensión y dirija nuestro estar hacia otros lugares, ya que el Mundo es tan grande como nuestra curiosidad y, por suerte, en él coexisten infinitos tiempos.

martes, 13 de enero de 2015

Bla Bla Bla

La situación es la siguiente: a uno le gustaría poder trasmitir a todos aquello que le interesa, pero no todos, ni tampoco la mayoría, tienen interés en escucharlo a uno. O bien porque no les interesa el tema, o bien porque les interesa el tema, pero solo para exponer su opinión. En ambos casos el silencio es salud y promotor de la autenticidad. Lo que corresponde es estar abierto y sacar provecho, si es posible, de la escena. Tomar el camino contrario, es decir, el de sostener la posición contraria en un contexto de no apertura dialógica de todas las partes, solo conduce al malestar para cada uno. Por eso, a callarse, aprender y, si no hay material del que aprender, a buscarse un vaso de agua.

jueves, 8 de enero de 2015

Principio de inocencia

"Nadie debe ser condenado si existe al menos una duda razonable sobre su culpabilidad." Cualquiera que no esté contaminado por la práctica jurídica vería en este principio el principio del abolicionismo penal más que el principio de inocencia del derecho penal occidental.

miércoles, 7 de enero de 2015

martes, 6 de enero de 2015

Errar ajeno

El poder de autojustificación en los hombres es enorme. Ningún hecho puede derribarlo. Por eso es absurdo pretender que alguien reconozca su error. Mejor ayudarlo a que no se equivoque de nuevo. Solo en este temple es que los hechos pueden ser herramientas para persuadir.

viernes, 2 de enero de 2015

Opinar

Se es un opinólogo en sentido peyorativo cuando la disposición a opinar sobre cualquier tema viene acompañada de un sentimiento de conocimiento y certeza. Nada malo hay en opinar y casi todo nuestro lenguaje es opinión. Opinar es expresarse y expresarse es sano. El quid está en reconocer que lo que se enuncia es opinión, doxa, y como tal, es falible, relativa y rebatible.
Ahórrese disgustos consigo y con los demás. Poner su persona en una opinión es emocionalmente pírrico. Por su bien: opine, no sentencie.

jueves, 1 de enero de 2015

Personas y sustancias

Quiero hablar de las adicciones. Quiero hablar de aquellos que saben que están cambiando un momento de placer por un futuro de tristeza. Quiero decir que nadie está libre de lo anterior, que todos tenemos nuestros momentos de insatisfacción, en los cuales buscamos cursos de acción para sentirnos mejor. Quiero decir que jamás es una sustancia en sí lo que genera la satisfacción posterior. Quiero que aquello por lo cual sienten placer al ingerir una sustancia lo consigan sin arruinarse el futuro inmediato. Quiero que sean valientes y humildes. Quiero que busquen eso que quieren por sí mismos, por su propia fuerza. Quiero que entiendan que el camino es también satisfacción. Quiero que compartan que a pesar de no ser adicto, si creés que solo podés conseguir lo que te gusta por ingerir una sustancia no solo estás equivocado, sino que te estás menospreciando y suicidando de a poco.