Temo repetirme, pero más temo callar, porque la expresión, en un sentido que todavía no logro entender, es consuelo. Me pregunto: ¿cómo es posible que el deseo tome formas, imágenes, direcciones tan, pero tan diversas ante las más mínimas vivencias?, ¿de dónde surge este misterioso impulso de quererlo todo?, ¿por qué deseo, a su vez, un deseo uniforme en el tiempo?
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