Hay un sentimiento tan particularmente inútil como frecuente, asociado al recuerdo de lo pasado: la nostalgia. Ella nos hace despreciar y desperdiciar nuestra condición presente y por ello debe ser enérgicamente condenada: ¿dónde está ese ansiado mundo vivido que el nostálgico añora? no está aquí y, hablando con propiedad, no existe ni NUNCA EXISTIÓ: el pasado no es más que un sueño presente. Ponerse de pie, mirar al horizonte y caminar con nuestra mejor disposición, de eso se trata vivir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario