lunes, 17 de octubre de 2016
Empatía
El tiempo nos vuelve necesariamente empáticos, al menos a quienes no seguimos vidas existencialmente lineales. ¿Cómo no pensar en que yo-pasado creí-sentí-reaccioné-pensé formalmente lo mismo que ese ser que me repugna? Y ahí ya estás a un paso de perdonarlo-te
Futuro
Y llegará el absurdo día en que envidie este momento. Me pasó con todos los momentos, pero recién hoy me doy cuenta de que eso implica que voy a ser un desgraciado, o quizá que la memoria es muy mentirosa; creo que hoy Memoria le ganó el punto a Olvido.
Asociaciones previas a la placentera muerte diaria que implica dormir
Me encuentro en el dilema de todos los días a esta hora -maldita rutina-. ¿Disfrutar máximamente el momento previo, o relajarme y acostarme sin ideas que se mueven cuánticamente? Eso es todo ahora.
La crítica
¿Cómo distinguir al mediocre del grande? La recepción a la crítica. Uno enfurece mientras el otro desespera por aprender.
lunes, 3 de octubre de 2016
Media hora de escritura
Media hora de escritura. Salga lo que salga. Dede ahora en más, prohibido borrar.
Departamento, manos caen sobre teclado, soctubre pero de noche fría. Las persianas tapan el mundo, o al menos la ciudad. desenrosco la botella, tomo del pico y la dejo del otro lado. Al lado , una mancha de café que no me interesa limpiar, o quizás de otra cosa.
Mañana, un día como cualquier otro, lamentablemente. ¿será el marketing-world el que nos genera expectativas de , pienso un largo rato y rasco mi nariz, estar haciendo siempre lo nuevo con éxito y felicidad? ¿por qué el horror a lo previsible aún cuando lo previsible carece de males, o eso parece?
Paradoja constante de los malos tiempos añorar aquellos momentos en los que lo previsible aburrido nos parece un estado de vida envidiable. Ocurre tanto en la tragedia como en la toma de riesgo que mal acaba. Tomo el celular, contesto , aunque en realidad primero lo escribí y luego lo hice.
VUelvo a pensar en mañana pero en tanto mis ocupaciones, en tanto lo que me pedirán, lo que se espera de mí. Ello parece el motor más potente en mi pensamiento semanal, aunque intento despegarme de la maquinaria remisional cuando mi cuerpo ya dejó el lugar de efectivización de las órdenes.
Intento saltar por sobre mi futuro inmediato, invoco a la sub specie aeternitatis, pero ella permanece muda, y el hábito termina por hacer el resto. Ello, casi todos los días. Cuando no, cometo alguna locura que termina acribillada casi siempre, ya que los momentos racionales posteriores afeitan sus nuevos vellos.
Mi esperanza es tan vana como simple: que los efectos de los actos de locura me encuentren arriesgado y la siguiente locura potencie la anterior. Pero eso digo hoy, sintiendo que el letargo racional parece no tener fin.
Departamento, manos caen sobre teclado, soctubre pero de noche fría. Las persianas tapan el mundo, o al menos la ciudad. desenrosco la botella, tomo del pico y la dejo del otro lado. Al lado , una mancha de café que no me interesa limpiar, o quizás de otra cosa.
Mañana, un día como cualquier otro, lamentablemente. ¿será el marketing-world el que nos genera expectativas de , pienso un largo rato y rasco mi nariz, estar haciendo siempre lo nuevo con éxito y felicidad? ¿por qué el horror a lo previsible aún cuando lo previsible carece de males, o eso parece?
Paradoja constante de los malos tiempos añorar aquellos momentos en los que lo previsible aburrido nos parece un estado de vida envidiable. Ocurre tanto en la tragedia como en la toma de riesgo que mal acaba. Tomo el celular, contesto , aunque en realidad primero lo escribí y luego lo hice.
VUelvo a pensar en mañana pero en tanto mis ocupaciones, en tanto lo que me pedirán, lo que se espera de mí. Ello parece el motor más potente en mi pensamiento semanal, aunque intento despegarme de la maquinaria remisional cuando mi cuerpo ya dejó el lugar de efectivización de las órdenes.
Intento saltar por sobre mi futuro inmediato, invoco a la sub specie aeternitatis, pero ella permanece muda, y el hábito termina por hacer el resto. Ello, casi todos los días. Cuando no, cometo alguna locura que termina acribillada casi siempre, ya que los momentos racionales posteriores afeitan sus nuevos vellos.
Mi esperanza es tan vana como simple: que los efectos de los actos de locura me encuentren arriesgado y la siguiente locura potencie la anterior. Pero eso digo hoy, sintiendo que el letargo racional parece no tener fin.
lunes, 15 de agosto de 2016
Opiniones
Cuántos hombres derrotados por la opinión. Cuántos hombres derrotados y derrotantes con las mismas espinas. Rara avis es el derrotante no derrotado. Derrotantes suelen profundizar su estado de derrotados por las mismas palabras que los derrotan porque así consuelan su pequeñez: viendo a otros derrotados por los mismos argumentos.
Es tiempo de un salto creativo interno que comience el círculo virtuoso. Callarse más fácil y hablar con más sinceridad. No subestimar la fuerza de la opinión expresada con levedad, suele ser la más poderosa.
Es tiempo de un salto creativo interno que comience el círculo virtuoso. Callarse más fácil y hablar con más sinceridad. No subestimar la fuerza de la opinión expresada con levedad, suele ser la más poderosa.
jueves, 4 de agosto de 2016
Angustia
Incrementa la repetición de actos y su intensidad, soy updates. Quizás una notificación divertida. Un saludo ocasional. Una fecha memorable. Probar lo nuevo. ¿A que no sabías?
Y aquello que mira busca identificarse con lo mirado, distraído se dirige al pozo, ama al pozo y el pozo lo ama a él, aunque hay algo que no se siente bien.
No es un dolor, tampoco un algo amenazante al cual enfrentarse. No hay posibilidad de acusaciones, ¿a quién? Bien dice Heidegger que la angustia no remite a nada en particular.
Y aquello que mira busca identificarse con lo mirado, distraído se dirige al pozo, ama al pozo y el pozo lo ama a él, aunque hay algo que no se siente bien.
No es un dolor, tampoco un algo amenazante al cual enfrentarse. No hay posibilidad de acusaciones, ¿a quién? Bien dice Heidegger que la angustia no remite a nada en particular.
viernes, 10 de junio de 2016
jueves, 2 de junio de 2016
Estímulo y soledad
Tenemos una gran versatilidad. Podemos transformarnos en muchísimas cosas y un ser originario ha aprendido a comportarse con reflejos incondicionados frente a lo derredor y la circunstancia. Sin embargo, somos seres aún más complejos, pues no carecemos de soledad ni de pensamiento, y en esa fusión reside nuestra mayor libertad. Es allí donde se juega lo que será, donde tenemos la posibilidad, como Odiseo, de pedir a nuestros marineros que nos aten las manos para escuchar a las sirenas.
La búsqueda del estímulo constante es un gran error, una mentira dirigida a lo propio. La avidez de novedades oculta el ser del ser ahí, diría Heidegger. Ocupar el ocio para ser pensados por la industria cultural es el método de dominación de nuestros días, diría Adorno.
Huir de la soledad es un error, tanto como ceder lentamente a su abrazo mortal.
Deseos dobles
Los deseos dobles son, afortunadamente, aquello que perfora mis vivencias en estos días. Deseos de ser libre, de tomar ese libro que el gusto dicta en el momento más azaroso, tomar la mochila y partir, visitar a un don nadie, ver un espectáculo, caminar por lo urbano. Sin embargo, también deseos de utilidad, de sentirse realizado, de hacerse una fama, de obtener dinero, de sentirse necesitado por los demás.
Deseos dobles son y deseos dobles probablemente persistan, y feliz estoy con ellos. Otro estar sería probablemente trágico. Muchas veces olvidamos esto último. Es necesario tenerlo presente, pues el hombre sin deseos y los deseos cumplidos no son más que oximorones.
Deseos dobles son y deseos dobles probablemente persistan, y feliz estoy con ellos. Otro estar sería probablemente trágico. Muchas veces olvidamos esto último. Es necesario tenerlo presente, pues el hombre sin deseos y los deseos cumplidos no son más que oximorones.
Filosofía y dolor
La filosofía necesita de condiciones empíricas también. Necesita que los trazos que forman habitualidades se quiebren, que lo cotidiano rompa en misterio, y el misterio en sublimidad. Las preguntas fundamentales no surgen de sujetos dioses, sino de la fortuna, de lo aleatorio, de la "contra-causalidad".
Si veo el pasado, las grandes épocas, en determinados lugares, de pensamiento efervescente, no puedo sino sentir una fuerte envidia, una nostalgia de algo no vivido, un deseo de introyectarme en ese fantasioso transcurrir.
Sin embargo, me aqueja la duda del trazo cotidiano. No puedo sino pensar que la filosofía, atada al desgarramiento de lo común, surge mayormente acompañada del dolor y de la tristeza, y es allí cuando el conducirme por las señales del sano camino a la propia morada no me resultan tan penosas.
Si veo el pasado, las grandes épocas, en determinados lugares, de pensamiento efervescente, no puedo sino sentir una fuerte envidia, una nostalgia de algo no vivido, un deseo de introyectarme en ese fantasioso transcurrir.
Sin embargo, me aqueja la duda del trazo cotidiano. No puedo sino pensar que la filosofía, atada al desgarramiento de lo común, surge mayormente acompañada del dolor y de la tristeza, y es allí cuando el conducirme por las señales del sano camino a la propia morada no me resultan tan penosas.
jueves, 14 de abril de 2016
miércoles, 13 de abril de 2016
miércoles, 30 de marzo de 2016
Concentración actual
La concentración se volvió un recuerdo nostálgico. Si no grita el prójimo, grita el objeto. Los celulares gritan, aún cuando no tengan señal. Su presencia invade. Se roban una parte de nuestro mundo, ¿casi? como una persona más.
Tal es su habitar en nuestro mundo que el dejarlos de lado requiere de esa fuerza de voluntad característica de cuando necesitamos despedir de nosotros la pereza física o mental.
No quiero caer en clichés sobre que la tecnología para el ocio nos saca "vida plena" o que no forma parte del mundo sino como una "enfermedad del estar". Sin embargo, esa aparente mediación se roba cierta percepción del gusto y disfrute sobre cualquier actividad. Sea que juguemos ajedrez, aprendamos una lengua, realicemos cálculos matemáticos, tomemos nota.
Usufructuando el vocabulario benjaminiano, la tecnología carece de "aura", de originalidad. Y no importa si la actividad en cuestión es o no mejor realizada con la tecnología que sin. Simplemente tiene otro gusto, gusta y no gusta según el paladar.
Tal es su habitar en nuestro mundo que el dejarlos de lado requiere de esa fuerza de voluntad característica de cuando necesitamos despedir de nosotros la pereza física o mental.
No quiero caer en clichés sobre que la tecnología para el ocio nos saca "vida plena" o que no forma parte del mundo sino como una "enfermedad del estar". Sin embargo, esa aparente mediación se roba cierta percepción del gusto y disfrute sobre cualquier actividad. Sea que juguemos ajedrez, aprendamos una lengua, realicemos cálculos matemáticos, tomemos nota.
Usufructuando el vocabulario benjaminiano, la tecnología carece de "aura", de originalidad. Y no importa si la actividad en cuestión es o no mejor realizada con la tecnología que sin. Simplemente tiene otro gusto, gusta y no gusta según el paladar.
sábado, 19 de marzo de 2016
Esencias
Leer ficción pero ser incapaz de crearla: ese es el estadio presente. ¿O será en realidad todo una gran ficción? Esos escritos jurídicos, los balances contables, el examen de matemática, los análisis de sangre, o la carta al hijo. ¿O será todo real? Aquellos poemas sobre la cama, la película de los escalofríos, la historia del desconocido, el discurso al público, o el ajedrez con el tío. ¿O será que no importa?
Ficciones
Explosiones. Interiores. Vitales. Sartre decía que somos la nada que hace a la pura posibilidad y a nuestra infinita libertad; yo digo que la plenitud pide creérselo un poco antes de irse a dormir.
Escribir
Alguna vez escribí que el acto confesional de escribir no busca otra cosa que el alivio -o quizás solo así lo siento sentido-, pero el ahora disputa la tesis. El ahora es 'escribo porque escribo'. El ahora es que amo las bellas combinaciones de letras, palabras, símbolos, sentidos, significaciones, imaginaciones, ambigüedades, interpretaciones: no puedo sino asombrarme ante el misterio estético.
viernes, 19 de febrero de 2016
lunes, 25 de enero de 2016
Opus
Subirse en las espaldas de los gigantes del pasado no es metáfora suficiente, ni posible en ningún sentido; la genialidad es epocal, puntual, la genialidad instala, erige, un mundo sobre un mundo, y la hermenéutica llega cada vez más tarde; más instrumentos requerimos porque más lejos estamos. Ante estas obras bestiales, ante estos magníficos edificios entretejidos de verdadera 'antimateria', el sueño del espectador es concebir la hermenéutica como una ridiculez.
domingo, 24 de enero de 2016
Mens
Despierta el constructo que escupe hilos de sueños y los ideales despiertan vivaces a la imaginación atenta. Perdido en la fábrica de fábulas nunca dejo de buscar. No me lo perdonaría. Sé que hay algo. O quizás sea solo "algo". Gracias a él puedo moverme. Gracias a él me engaño. La ficción me realiza, pero vuelve fea a mi realidad; da ojos capaces de atesorar lo sublime y transforma en excremento el fruto pasivo de la pupila iluminada; lo que es mejor se niega a los ojos abiertos.
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