lunes, 25 de enero de 2016

Opus

Subirse en las espaldas de los gigantes del pasado no es metáfora suficiente, ni posible en ningún sentido; la genialidad es epocal, puntual, la genialidad instala, erige, un mundo sobre un mundo, y la hermenéutica llega cada vez más tarde; más instrumentos requerimos porque más lejos estamos. Ante estas obras bestiales, ante estos magníficos edificios entretejidos de verdadera 'antimateria', el sueño del espectador es concebir la hermenéutica como una ridiculez.

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