El tiempo nos vuelve necesariamente empáticos, al menos a quienes no seguimos vidas existencialmente lineales. ¿Cómo no pensar en que yo-pasado creí-sentí-reaccioné-pensé formalmente lo mismo que ese ser que me repugna? Y ahí ya estás a un paso de perdonarlo-te
No hay comentarios:
Publicar un comentario