viernes, 29 de diciembre de 2017

Leer y escribir

Quizás sea hora del equilibrio, escuché demasiado, leí demasiado, escribí poco.

Ver o no ver

El deseo por esa rara mezcla de previsibilidad y su contrario. Miedo y deseo, deseo y miedo. Quizás el evento irrumpió y es hora de reabrir la mochila lleno de espíritu. Quizás "quizá" sea el disfraz que preparé para no ver el dolor con ojos desnudos. Cada situación es particularísima, me repito, sin embargo, la regularidad empírica, una y otra vez, avisa: siempre que sucedió esto, cayó sal sobre Cartago.

Nueva realidad

Un paréntesis de meses. Innecesidad de volver a la escritura. La necesidad volvió. Une egoïsme à deux. Una cotidianeidad cartesiana de dubitationes y una ortodoxia al pie de la letra: no se sale de la moral provisional. Pero lo provisorio debe ser provisorio: de lo contrario sería una estafa sin beneficiarios. El punto es ¿hasta cuándo?

domingo, 6 de agosto de 2017

Errores

Cuando el tiempo faltaba, la fantasía imponía proyectos que yo cumpliría en los días de "libertad". Esos días llegaron y los proyectos pasaron de ser no-prácticos por falta de espacio a ser tediosos por falta de finalidad.

La costumbre me llevó a la comodidad de ser más receptor que productor, a preferir aprender de otros a enseñar, leer a escribir. Esa es la posición que no genera asperezas, en la que no hay apuesta ni comunidad, en la que las ideas y aspiraciones duermen tranquilas sin temor a ser confrontadas: un mundo sin decepción y sin plenitud.

Bienvenido el momento de los errores groseros.



miércoles, 19 de julio de 2017

Juventud

Entiendo a Enrique de Ofterdingen y entiendo a Wilhelm Meister, ¿será la mía la peor de las tragedias vitales? ¿una dialéctica irresuelta entre la ilimitación y el pragmatismo? ¿un sendero cuántico de rutas meramente probables y circulares?

Cada amanecer es una nueva proyección, un nuevo proyecto; dudas y certezas intercambian posiciones: la sociabilidad y la soledad, el optimismo y la desesperanza, la virtud y el egoísmo, la trigonometría y la bohème.

 ¿Será por siempre esta juventud?

Cuenta Bancaria

La curiosidad se extingue en alarmas matutinas, en transportes sin sorpresas y en auriculares aislantes que funcionan de aislantes a seres cotidianos.

¿Por qué dar las mejores horas a la cuenta bancaria?

miércoles, 22 de marzo de 2017

Imagen I

En la tibia bañera de luces apagadas, sumerge su atención en burbujas fugaces y se pierde, quizá por siempre.