En otros tiempos, la Revelación -cualquiera de ellas- nos hubiera compelido a interpretar sus signos para contestar estas preguntas. Hoy, cuando la Revelación más fuerte es la del Yo, es necesario crear las respuestas.
Yo, entonces, creo para Mí que es relevante para la ética si sus conceptos son descubiertos o creados. Si hay conceptos a descubrir, hay una ontología ética previa e independiente de lo humano. Si son creados, hay arbitrariedad "moral" en su creación y en su uso, excepto que aceptemos la validez de que los conceptos creados se juzguen a sí mismos y a su creación. Pero todo ello descansa en una concepción errada de la ética. En particular, en una ética que descansa en el fondo en suponer que para existir como disciplina sus objetos son descubiertos.
Yo me inclino por la tesis contraria. Es decir, juzgo que la ética y sus conceptos son creados/inventados. Su ontología, por lo tanto, debe limitarse a determinar cuál es el ser del bien, el mal, el deber, la virtud, el vicio, etc. creados y determinar su poder de influencia en el campo práctico de lo humano.
Por ello, la ética "haría bien" en ser meramente una rama de estudio de la filosofía de las relaciones interpersonales y la psicología individual. Creo que hay ética solo si hay ontología del bien y del mal, si el bien y el mal son de alguna manera. Ahora bien, son a la manera de invento. Por ello, juzgo que hay ética cuando las personas creen que hay ética y ello determina su quehacer mundano; así como hay teología porque hay personas religiosas que actúan, consciente o inconscientemente, en consonancia con los dogmas revelados.
Por ello, el quehacer de la ética debe estar ceñido a ¿descubrir o crear? la relevancia del ser de los objetos éticos en el campo práctico humano.
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